La mañana en la que no habría nada más

Aún recuerdo ese sábado después de la catastrofe
esa media mañana donde me lastimaban las miradas de los demás,
donde no podría ser yo mismo.

De pronto te cruzas una vez mas en mi camino
alli estábamos los dos nuevamente frente el uno al otro
en medio de un pasillo
como hace unos días donde todo parecía perfecto.

El tiempo se congelo por unos segundos,
tu pequeño cuerpo era el mismo mientras tu interior ya no
tus ojos que tanto adoraba mirar no levantaban a ver a los míos.

Un gesto de terror, miedo y angustia invadio tu rostro
haciendo dilatar las órbitas de tus ojos acelerando tu respiración
tu silencio, tu cabizbaja expresión solo querían escapar de mi presencia.

Aunque tu seguiste tu camino yo seguí parado allí esperando algo de ti
de echo aún lo sigo esperando.

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